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jueves, 16 de agosto de 2018

EL ORDEN Y LA ORGANIZACIÓN COMO FACTORES DE ÉXITO PARA LOS DOCENTES.


"Hay que organizar el pensamiento"
Edgar Morin
En mi función como Asesor Técnico Pedagógico (ATP), en ocasiones me corresponde realizar visitas formativas a los docentes como parte del trabajo de apoyo en distintas zonas escolares en que he estado adscrito. Gracias a ello, tengo la oportunidad de observar en la realidad algunas situaciones incómodas que surgen con algunos docentes (no todos) al revisar, con lista de cotejo en mano, si tienen presentes en su aula los documentos, materiales y herramientas requeridas para una efectiva práctica docente.
      
  Una de esas situaciones incómodas visibles es que al preguntar, por ejemplo, por las listas de asistencia, el plan y programas de estudio, la planificación de clase, los libros de texto, las calificaciones del último bimestre, entre otros que marca la normatividad, algunos docentes no tienen todo, o lo tienen pero no los encuentran en su archivero, anaquel, librero, en su casa o...en algún lugar por ahí.

      Este comportamiento, recurrente en algunos casos específicos, me sirve para reflexionar sobre la importancia de que los docentes a los que les sucede esto reciban asesoría y acompañamiento para que conozcan, reconozcan o sean capacitados sobre la forma de ordenar sus documentos, materiales y herramientas que les permiten organizar su trabajo académico, de manera que puedan disponer de ello cuando lo requieran para desarrollar una mejor práctica docente, y no solamente para la visita formativa. No quiero decir con esto que estos docentes no realicen una labor comprometida, sino que, como personas perfectibles, pueden mejorar esos comportamientos de manera continua, sobre todo en aspectos tan básicos e importantes como lo son el orden y la organización personal para alcanzar el éxito en muchos aspectos de la vida, y más específicamente dentro de la profesión docente, con la organización del trabajo académico en el aula.

      Un factor clave para mejorar la didáctica en el aula es la organización en la escuela (UPN, 1994), y por ende, la organización en el aula. La intención de fortalecer las formas de organizar el trabajo académico en la escuela-aula es el poder generar prácticas donde de hecho la jerarquía interna de las tareas de profesores y directivos responda a una centralidad de la enseñanza (UPN, 1994). Para esto, los criterios que se utilizan deben relacionarse con los fines pedagógicos de la escuela.
      
     La organización de la escuela puede entenderse como un tramado de decisiones, acciones, comportamientos y condiciones que le dan dinámica a las capacidades humanas y de infraestructura de la institución escolar en aras de lograr su propósito: que todos los alumnos aprendan (SEP, 2017), además de buscar alcanzar la visión que tiene el docente, que puede ser tan ambiciosa o pequeña según sean los intereses del profesor y su ética profesional.

     Una parte primordial que no debe faltar en la organización académica del docente es, de acuerdo con la normatividad educativa, tener y cumplir con el Plan de estudios común en todo el país. Esto es cierto en tanto llevan los mismos programas y libros de texto y porque se supone que los profesores reciben formación pedagógica similar. Sin embargo, la realidad cotidiana de cada escuela y los hábitos o comportamientos personales de los profesores y directivos los motivan a hacer adaptaciones considerando los intereses personales y el entorno o contexto social particular en el que se encuentran integrados (UPN, 1994).

             El fundamento básico de la escuela, además de la igualdad entre los seres humanos, es que la participación conduce al involucramiento de los sujetos, de manera que niños, profesores, directivos y padres de familia ponen en juego un compromiso personal, su iniciativa y su responsabilidad.


      El trabajo técnico pedagógico es el quehacer central no solamente del ATP, sino de la institución escolar y consiste en el dominio y puesta en práctica de los conocimientos y saberes específicos y especializados involucrados en la enseñanza. El concepto trabajo académico se refiere al trabajo que desarrollan en conjunto los docentes y sus directivos (englobando al director, supervisor y jefe de sector) para realizar con mejor calidad el trabajo de enseñanza. Incluye las estrategias para tomar las decisiones como equipo escolar respecto a los criterios para organizar y planificar las actividades de la escuela, continuar la formación de profesores y directivos en los espacios de trabajo, el análisis e intercambio de experiencias, de sugerencias y de materiales de trabajo, así como las recomendaciones para ordenar, organizar y utilizar sus documentos, materiales y herramientas fundamentales para desarrollar prácticas pedagógicas de calidad, entre otros.

      Pero, después de todo lo descrito anteriormente, ¿Cómo podemos clarificar la diferencia entre la organización y el orden en el aula, que es el tema que nos ocupa? Según Style (2017), la organización (en relación con la necesidad que abordamos aquí), consiste en guardar las cosas de tal forma que su ubicación tenga relación con su significado y sea de fácil acceso a la hora de necesitarlo, es decir que tiene que ver con la eficacia. Mientras que el orden, tiene que ver más con la estética, con que visualmente todo parezca estar correctamente colocado.

      Se sugiere entonces que las acciones que se realicen para mejorar la organización en el aula y desarrollar prácticas pedagógicas más efectivas sean: 

1. Comunicarse efectivamente con la autoridad inmediata para conocer los documentos, materiales educativos y herramientas de que debe disponer para organizarlos y ordenarlos dentro del aula de manera que demuestre con ello que está al tanto de los mismos y de igual forma, dar cuenta de que los utiliza para desarrollar una práctica pedagógica significativa y con calidad.

2. Atención total dentro de las reuniones de Consejo Técnico o reuniones extraordinarias donde las autoridades educativas informan sobre las disposiciones o requerimientos normativos que se pide que los directivos y los docentes tengan presentes en su trabajo cotidiano para brindar una educación de calidad, además de participar en la construcción de la organización del trabajo académico institucional (Programa Escolar de Mejora Continua), para ser parte de la visión compartida que se tiene sobre la escuela que se quiere crear y el camino a seguir para que los alumnos aprendan y desarrollen su máximo potencial (SEP, 2017).


3. Iniciativa personal para investigar sobre aquellas acciones y estrategias que le puedan servir para mejorar su organización académica y el orden en el aula, ya que a partir de esto, podrá mejorar continuamente su práctica pedagógica y formar ciudadanos libres y creativos (SEP, 2017).

ATP Víctor Manuel Quintanar Guerrero

Referencias:

Morin, E. (2008). La cabeza bien puesta. Repensar la reforma. Reformar el pensamiento. Argentina. Ediciones Nueva visión.

SEP. (2017). Aprendizajes Clave. Plan y Programas de Estudio. Primera Edición. CDMX.

Style, N. (2017). http://ordenconestilo.es/que-diferencia-hay-entre-orden-y-organización-son-lo-mismo [Recuperado el 16/08/2018].

UPN. (1994). Organización del Trabajo Académico. Guía del estudiante. Antología Básica. Licenciatura en Educación Plan 1994. UPN. México.





sábado, 28 de abril de 2018

EVALUACIÓN Y CALIDAD.


EVALUACIÓN Y CALIDAD.

En las visitas de asesoría y acompañamiento a docentes que realizo en las escuelas de una zona escolar, he observado que al desarrollar su plan de clase, desde una Situación Didáctica determinada, y su respectiva secuencia didáctica, la mayoría de los docentes terminan la clase sin lograr realizar la evaluación de los aprendizajes esperados, establecida en su planificación. Ni hablar de una retroalimentación de los aprendizajes no logrados. Es por ello que hoy abordo el tema de la Evaluación y su importancia para lograr la Calidad de los aprendizajes.

    Muchas veces se da por hecho que al ver a 10 o 15 alumnos que participan continuamente en clase y terminan sus trabajos de manera correcta, se logró que todo el grupo de alumnos alcanzaran los aprendizajes esperados. Esta suposición hace creer que todos los alumnos están aprendiendo, cuando realmente lo que pasa es que solamente se toma en cuenta a los alumnos no rezagados. ¿Y cómo se puede saber qué alumnos no están aprendiendo?...mediante los diferentes tipos de evaluación.

    En la serie "Herramientas para la evaluación en educación básica" (SEP, 2013), dentro del cuadernillo número 4: Las estrategias y los instrumentos de evaluación desde el enfoque formativo, se pueden encontrar las distintas estrategias, técnicas e instrumentos de evaluación que se pueden utilizar para lograr una evaluación de tipo formativa. Estos contenidos toman como base los principios pedagógicos expresados en el Plan de estudios 2011 para la educación básica, y de manera particular el principio pedagógico evaluar para aprender, en el que se destaca la creación de oportunidades para favorecer el logro de los aprendizajes. 

¿Y qué tiene que ver la Evaluación con la Calidad?

    La Calidad incluye el principio de la mejora continua, y se relaciona con la evaluación cuando el enfoque formativo de la evaluación se convierte en un aspecto sustantivo para la mejora del proceso educativo en los tres niveles que integran la educación básica: Preescolar, primaria y secundaria. Y no solamente se mejora el proceso educativo, la evaluación también es una herramienta para mejorar la práctica docente.

    Dentro de la Teoría de la Calidad Total, su creador, el Físico y estadístico William Edwards Deming, desarrolló 14 principios dentro de los cuales, en el principio 3, se habla de entender el propósito de la inspección, para la mejora de los procesos y reducción de los costos. Evaluar no significa inspeccionar, pero sí tiene relación con el concepto desde el significado de valorar o medir. Valorar o medir es una forma de inspeccionar los procesos de enseñanza aprendizaje que se desarrollan en una clase para emitir juicios de valor, para mejorarlos y reducir los costos, errores o desviaciones en la ruta hacia el objetivo que se busca: alcanzar los aprendizajes esperados. La inspección por sí misma no lleva a la Calidad, sino que es la mejora de los procesos de enseñanza aprendizaje lo que sí lleva a la Calidad de los aprendizajes.

    La Teoría del Valor, desde Frondizi, afirma que algo tiene valor en el momento que nos interesa o despierta nuestro interés. Algo por muy valioso que sea para otros no necesariamente es valioso para nosotros o para mi. Si partimos de estas afirmaciones, la Calidad en la Educación tiene que ver con la mejora continua de lo que nos interesa desarrollar como docentes: mejores procesos de enseñanza aprendizaje para que aprendan los alumnos. Es importante entender que la calidad no proviene de la inspección como tal, sino de la mejora del proceso después de inspeccionarlo mediante la evaluación.

    En el principio número 5 de Deming, se habla de mejorar continuamente y por siempre los sistemas de producción y servicio. Si este principio lo contextualizamos a los aprendizajes, la mejora de los mismos no es un esfuerzo de una sola vez. Los docentes están obligados a buscar constantemente maneras de reducir los bajos resultados y mejorar la calidad de los aprendizajes, desde sus procesos de enseñanza aprendizaje y la vocación de servicio hacia los alumnos.

    Todo lo anterior se puede lograr con una continua evaluación o medición de los aprendizajes alcanzados por los alumnos al final de las clases, ya que los resultados de esas evaluaciones nos permiten saber a cuanto se está de las metas y objetivos establecidos en la Ruta de Mejora Escolar y en el currículo del programa de estudios, es decir: cuánto y cuántos alumnos aprendieron.

    Me parece importante remitirlos a la Teoría de Calidad Total de William Edwards Deming y los principios, enfermedades y obstáculos que existen en los procesos de búsqueda por alcanzar la Calidad en cualquier sector de desarrollo, ya que he observado que en el Sistema Educativo Mexicano (SEM) mucho se ha hablado de Calidad Educativa y de Reformas Educativas, pero no he visto que se hayan explicado a los docentes los orígenes del milagro Japonés que se logró después de la Segunda Guerra Mundial, al aplicar las Teorías de Calidad de Deming para recuperarse como nación.

Como profesores investigadores, estas pistas les permitirán los alcances que ustedes se propongan.

Nos leemos en el siguiente envío,

MIP VÍCTOR MANUEL QUINTANAR GUERRERO

Fuentes:

https://sector2federal.wordpress.com/serie-herramientas-para-la-evaluacion-en-educacion-basica/

Administración y control de la calidad. Autor: James R. Evans y William
M. Lindsay. 2005. Capítulo 3. https://jorriveraunah.files.wordpress.com/2011/06/capitulo-3-filosofias-y-marcos-de-referncia-de-la-calidad.pdf

https://www.gestiopolis.com/14-puntos-deming/